El sector avícola de la región andina y sudamericana presenta dinámicas diversas en 2025 y con proyecciones hacia 2026, con indicadores que interesan particularmente al mercado peruano en términos de seguridad alimentaria, nutrición y eficiencia productiva.
En Colombia, la avicultura cerró 2025 con una expansión significativa del sector, registrando una producción total de 3,17 millones de toneladas de proteína avícola, entre carne de pollo y huevo, lo que representa un crecimiento del 9,1 % respecto a 2024 y un valor de producción superior a los 44 billones de pesos colombianos. El consumo interno también mostró niveles elevados: 37,8 kilogramos de pollo y aproximadamente 366 huevos por persona al año, consolidando al pollo como una de las principales fuentes de proteína animal en ese país.
Estos datos reflejan una fuerte demanda interna y una oferta que ha crecido en sintonía con las necesidades nutricionales de los hogares colombianos, donde se proyecta que el consumo de estas proteínas continúe al alza en 2026.
En contraste, las cifras más recientes disponibles para Perú muestran una industria avícola sólida, aunque con cifras de consumo per cápita que, si bien crecientes, se mantienen por debajo de las registradas en países como Colombia. Según datos oficiales del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI) y reportes del sector, en 2024 el consumo de huevo per cápita fue de aproximadamente 247 unidades por persona, con consumos más altos en Lima Metropolitana (312 unidades).
Mientras tanto, estimaciones de consumo de carne de ave indican que el peruano promedio ingiere alrededor de 55 kg de carne de pollo al año, posicionando a Perú entre los países con mayor consumo de esta proteína en la región sudamericana, aunque con disparidades entre regiones y mercados urbanos y rurales.
Desde el punto de vista productivo, el sector avícola peruano sigue siendo clave en la oferta alimentaria nacional y en la generación de empleo, participando con cerca del 24 % del valor bruto de la producción agropecuaria y abasteciendo más del 70 % de la proteína animal que consumen las familias peruanas.
En Chile, aunque la información estadística comparativa es más limitada, datos recientes señalan que la producción de carne de pollo se mantiene en crecimiento moderado, con cifras estimadas en torno a 715 000 toneladas para 2025, reforzando el papel de esta proteína dentro de la dieta chilena, donde el consumo de huevo también supera las 250 unidades por persona anualmente, según estimaciones de entidades gremiales.
Asimismo, por su parte la avicultura ecuatoriana reafirma en 2026 su papel estratégico en la seguridad alimentaria y en la economía nacional, mostrando una industria resiliente y altamente productiva, aunque con señales mixtas en los patrones de consumo de proteína animal. Así lo revelan las estadísticas más recientes de la Corporación Nacional de Avicultores del Ecuador (Conave), que evidencian una sólida estructura productiva, acompañada de ajustes relevantes en la demanda interna de carne de pollo y un mayor dinamismo en el mercado del huevo.
De acuerdo con Conave, la cadena agroalimentaria avícola genera más de USD 4.000 millones anuales, lo que representa aproximadamente el 4 % del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y cerca del 24 % del PIB agropecuario. Estas cifras confirman al sector como uno de los pilares del aparato productivo ecuatoriano y un componente clave en el abastecimiento sostenido de proteína animal para la población.
No obstante, el comportamiento del consumo de carne de pollo muestra una tendencia a la baja. En 2025, el consumo per cápita se ubicó en 28,21 kilogramos por persona, frente a los 30,62 kilogramos registrados en 2024, marcando un cambio significativo en los hábitos alimentarios de los hogares. Este ajuste resulta relevante si se considera que el pollo ha sido históricamente la proteína animal de mayor consumo en Ecuador, con niveles destacados en años previos como 2019.
Tendencias regionales y desafíos compartidos
El análisis comparado revela tendencias complementarias: mientras países como Colombia consolidan niveles más altos de consumo y producción, Perú sigue reforzando su protagonismo en el consumo de pollo y trabaja por elevar su consumo de huevo hacia promedios que se traduzcan en una ingesta diaria ideal para la población.
Los desafíos comunes para 2026 incluyen mantener la eficiencia productiva, mejorar la competitividad frente a otras fuentes de proteína, y continuar elevando el consumo interno sin comprometer la sostenibilidad y rentabilidad de las granjas. En este contexto, las cifras de producción y consumo en la región ofrecen un panorama valioso para productores, distribuidores y formuladores de políticas del sector avícola peruano y latinoamericano en general.
Fuente: Medios digitales



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