Investigaciones demuestran que los pollitos asocian positivamente las interacciones con las personas, un hallazgo que podría ayudar a definir el futuro del bienestar avícola.
Científicos de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Bristol (Reino Unido) han descubierto que las caricias suaves y pausadas, junto con un tono de voz delicado, no solo reducen el estrés y el miedo en los pollitos, sino que también generan estados emocionales positivos. Este hallazgo podría transformar la concepción del bienestar avícola.
«Nuestros resultados demuestran que el contacto humano afectuoso puede desencadenar emociones positivas en los pollitos. Un trato sencillo y tranquilo tiene el potencial de transformar la relación entre humanos y animales, pasando de una relación que genera miedo a una positiva», afirmó el Dr. Ben Lecorps, profesor titular de la facultad y coautor de un artículo publicado por Cambridge University Press que describe la investigación.
Lo que revelan las investigaciones
Para llegar a esta conclusión, los investigadores utilizaron una prueba de «preferencia de lugar condicionada», un método bien establecido en neurociencia para explorar lo que los animales recuerdan de experiencias pasadas. La lógica es sencilla: si un animal se sintió bien en un lugar, buscará ese lugar de nuevo.
Veinte polluelos domésticos de una estirpe de gallinas ponedoras fueron colocados en un dispositivo de dos cámaras, cada una marcada con diferentes señales de color. Después de registrar sus preferencias iniciales, los polluelos participaron en una serie de sesiones de emparejamiento. Una cámara se asoció con un trato humano suave que incluía caricias lentas y habla suave. La otra presentaba una presencia humana neutral: quieta y silenciosa.
Tras las sesiones de condicionamiento, los polluelos optaron sistemáticamente por pasar más tiempo en la cámara asociada a un trato amable. El estudio también observó que los polluelos emitieron menos vocalizaciones relacionadas con la incomodidad mientras se encontraban en dicha cámara.
Además, los pollitos “no pasaron menos tiempo en la cámara neutral”, escribieron los autores del estudio, añadiendo que “esto sugiere que el efecto se debió principalmente a una mayor preferencia por el entorno asociado con un manejo suave, en lugar de a un efecto de los pollitos evitando la cámara neutral”.
Implicaciones para el bienestar animal en el futuro
Este estudio tiene, obviamente, varias implicaciones para el bienestar animal, pero antes que nada, quiero decir que me encanta el optimismo que genera. ¿No es genial que ahora podamos dirigirnos a los consumidores y contarles otra de las muchas maneras en que trabajamos para mejorar la vida de los animales?
Volviendo al bienestar animal, los autores del estudio enfatizaron que estos hallazgos resaltan “el valor potencial del manejo suave para mejorar el bienestar animal”. Me dedico a escribir sobre las últimas tecnologías que transformarán la industria avícola. Este estudio es un buen recordatorio de que las mejores tecnologías e innovaciones complementarán ese contacto humano tan necesario.
Fuente: WattPoultry


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