Por Ing. Juan José Garay Portilla
Asesor en producción avícola
Gestión de granjas de reproductoras y plantas de incubación
Resumen
La temperatura embrionaria es uno de los factores más determinantes en la incubación comercial. Como medirla directamente es invasivo, la industria moderna ha adoptado
la temperatura de la cáscara (Eggshell Temperature, EST) como un indicador indirecto confiable del estado térmico del embrión (Lourens et al., 2005). Mantener la EST en torno a 37,8 °C durante la mayor parte de la incubación y permitir un ascenso fisiológico hacia 38,4–38,6 °C en la etapa final, mejora la uniformidad de nacimiento, reduce la mortalidad embrionaria y optimiza el rendimiento en campo (Pas Reform, 2020; Petersime, 2020).
Estas recomendaciones han sido adoptadas no solo por la comunidad científica, sino también por los principales fabricantes de incubadoras de etapa única, convirtiéndose en un estándar técnico global.
1. Fundamento fisiológico
Durante la incubación, el embrión aviar es poiquilotermo: no regula su temperatura interna y depende completamente del ambiente térmico provisto por la incubadora. A partir del día 12, su producción de calor metabólico se incrementa significativamente, lo que hace que pequeños desvíos en la temperatura ambiental se amplifiquen dentro del huevo (Lourens et al., 2005).
La temperatura de la cáscara ha sido validada como una medida indirecta muy precisa de la temperatura embrionaria central. Joseph et al. (2006) demostraron que las diferencias entre ambas mediciones son menores a 0,1 °C cuando se aplican protocolos adecuados. Esta propiedad permite a los productores monitorear y ajustar en tiempo real las condiciones térmicas sin afectar al embrión.
2. Temperatura óptima y perfil térmico recomendado
Estudios controlados establecen que 37,8 °C es la temperatura óptima de cáscara desde el día 0 hasta el día 18 de incubación (Lourens et al., 2005). Posteriormente, debido al aumento de calor metabólico, se recomienda permitir un ascenso controlado hasta 38,4–38,6 °C al final del periodo (Wijnen et al., 2020). Este patrón fisiológico reduce la ventana de nacimiento y mejora la calidad de pollito.

Este rango térmico ha sido validado en múltiples ensayos controlados (Van der Pol et al., 2013) y adoptado como estándar operativo por los fabricantes de incubadoras de etapa única.

2.1. Consideraciones sobre etapa única vs. etapa múltiple
Todas las recomendaciones térmicas descritas derivan de estudios en incubadoras de etapa única (single stage) (Lourens et al., 2005; Joseph et al., 2006; Van der Pol et al., 2013; Wijnen et al., 2020). En estos sistemas todos los huevos tienen la misma edad embrionaria, lo que permite aplicar perfiles térmicos precisos y controlar la EST como variable de referencia.
En etapa única:
– Se ajusta la temperatura de aire según la EST.
– Se aplican perfiles térmicos dinámicos.
– Se logra mayor uniformidad de nacimiento.
– Se optimiza ventilación y humedad por lote.
En multi-stage, en cambio, conviven huevos en distintas edades embrionarias. Esto genera un conflicto térmico entre grupos que producen y absorben calor:
– El set-point térmico es un valor de compromiso (~37,5 °C).
– No se puede aplicar una curva térmica óptima por lote.
– Se incrementa la variabilidad térmica y de calidad (Decuypere & Michels, 1992).
Los fabricantes ofrecen estrategias de manejo específicas para multistage, pero las curvas térmicas publicadas en literatura científica son para single stage.
En resumen:
– Single stage → curva térmica precisa → mejor uniformidad.
– Multi-stage → control global → mayor variabilidad, sin curva específica.
3. Recomendaciones de fabricantes de incubadoras de etapa única
Los principales fabricantes de incubadoras —Pas Reform, Petersime, HatchTech y Jamesway— coinciden con la literatura científica en recomendar temperaturas cercanas a 37,8 °C como referencia.

Estos valores se alinean estrechamente con los resultados de los estudios de Lourens et al. (2005) y Wijnen et al. (2020), confirmando que la industria y la ciencia comparten un mismo consenso técnico para incubación single stage.

Una temperatura baja sostenida en la primera mitad retarda el desarrollo embrionario, mientras que una alta temperatura en la segunda mitad aumenta la mortalidad tardía y afecta la fisiología cardiopulmonar.
5. Métodos de medición de la temperatura de la cáscara
Los métodos más comunes son:
1. Infrarrojo sin contacto: rápido y no invasivo.
2. Termopar de contacto: referencia técnica.
3. Sensores integrados: sistemas como OvoScan™ (Pas Reform) y HatchScan™ (Petersime) ajustan automáticamente la temperatura ambiente según la EST (Pas Reform, 2020; Petersime, 2020). Joseph et al. (2006), recomiendan medir al menos 12 huevos representativos por máquina, dos veces al día en la primera fase y una vez al día a partir del día 12.
6. Interacción con otros factores ambientales
La temperatura no actúa de forma aislada. Van der Pol et al. (2013), demostraron que una humedad relativa adecuada, que permita una pérdida de peso de 11–13 % al día 18, es esencial para un desarrollo embrionario óptimo.
Asimismo, CO₂ y flujo de aire deben controlarse cuidadosamente para evitar sobrecalentamientos y gradientes térmicos internos que distorsionan la lectura de EST (Pas Reform, 2020).
7. Efectos de temperaturas inadecuadas sobre la calidad del pollito y su performance en campo
La calidad del pollito es un indicador directo del control térmico durante la incubación (Lourens et al., 2005; Joseph et al., 2006).

– Temperaturas bajas: retrasan el desarrollo, amplían la ventana de nacimiento y generan pollitos más pequeños y frágiles.
– Temperaturas altas: afectan corazón y sistema respiratorio, elevan mortalidad y predisponen a ascitis (HatchTech, 2019; Wijnen et al., 2020).
– Variabilidad térmica: provoca desincronización y heterogeneidad de lotes (Decuypere & Michels, 1992).
8. Recomendaciones prácticas para plantas de incubación
1. Mantener EST promedio de 37,8 °C durante los primeros 18 días y permitir ascenso controlado hasta 38,6 °C al final.
2. Usar sensores infrarrojos calibrados y validar semanalmente con
termopar.
3. Realizar mediciones distribuidas por zonas de la máquina.
4. Controlar humedad relativa y CO₂ para asegurar pérdida de peso
óptima.
5. Evitar choques térmicos en la transferencia setter–hatcher.
6. Evaluar calidad de pollito como indicador térmico indirecto.
7. Distinguir entre estrategias térmicas para single stage y multi-stage.
8. Usar como referencia los rangos recomendados por fabricantes líderes.
Referencias
– Decuypere, E., & Michels, H. (1992). Incubation temperature as a management
tool: A review. World’s Poultry Science Journal, 48(1), 28–38.
– HatchTech. (2019). The Hatch Window. HatchTech B.V.
– Jamesway. (2020). Technical Guidelines for Single Stage Incubation.
– Joseph, N. S., Lourens, A., & Moran, E. T. (2006). The effects of suboptimal eggshell
temperature during incubation on broiler chick quality, live performance, and
further processing yield. Poultry Science, 85(5), 932–938.
– Lourens, A., Van den Brand, H., Meijerhof, R., & Kemp, B. (2005). Effect of
eggshell temperature during incubation on embryo development, hatchability, and
posthatch development. Poultry Science, 84(6), 914–920.
– Pas Reform. (2020). Managing optimum incubation temperature.
– Petersime. (2020). Eggshell temperature: achieving an optimal synergy between
embryo and incubator environment.
– Van der Pol, C. W., Van Roovert-Reijrink, I. A. M., Maatjens, C. M., Van den
Brand, H., & Molenaar, R. (2013). Effect of relative humidity during incubation at
a set eggshell temperature of 37.8 °C on embryonic development, hatchability, and
chick quality. Poultry Science, 92(8), 2145–2155.
– Wijnen, H. J., Molenaar, R., Van Roovert-Reijrink, I. A. M., & Maatjens, C. M.
(2020). Effects of incubation temperature pattern on broiler performance. Poultry
Science, 99(6), 2964–2972.
– Decuypere, E., & Michels, H. (1992). Incubation temperature as a management
tool: A review. World’s Poultry Science Journal, 48(1), 28–38.


Deja un comentario