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Coriza infecciosa ¿Estamos preparados para el próximo brote?

Coriza infecciosa ¿Estamos preparados para el próximo brote?

Equipo Técnico Zoetis Perú
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¿Sabías que la Coriza infecciosa puede reducir la producción de huevos entre un 10 y 40%, afectando directamente la rentabilidad de las granjas comerciales?

La Coriza infecciosa es una enfermedad muy contagiosa que afecta el aparato respiratorio de las aves que se infectan. Es una enfermedad que causa grandes problemas en la industria avícola, esta enfermedad afecta principalmente a gallinas ponedoras con sistemas de producción multi-edades y reproductoras de granjas con bajos niveles de bioseguridad.

En aves de vida larga, la mayor importancia radica en las bajas de producción de huevo, que pueden oscilar entre 10 y 40%.

Etiología

La Coriza infecciosa es una enfermedad aguda del sistema respiratorio, causada por el Avibacterium paragallinarum, la cual es una bacteria Gram negativa e inmóvil (anteriormente conocida como Haemophylus paragallinarum), esta pertenece a la familia Pasteurellaceae.

El A. paragallinarum no es una bacteria muy resistente, de hecho, puede ser destruida por muchos desinfectantes comunes, por deshidratación y hasta por exposición directa al sol. Comúnmente, está presente en los senos infraorbitarios y se puede aislar del exudado que se produce a ese nivel (Terzolo.2012).

La bacteria requiere para su crecimiento del factor V (nicotinamida adenina dinucleótido), que está disponible en cierto tipo de medios enriquecidos (ej. Agar chocolate), formando colonias satélites como gotas de rocío en un ambiente microaerofílico.

Se ha reportado la existencia de Avibacterium no dependiente del factor V para su crecimiento en aislados de Sudáfrica y México.

Clasificación de cepas

Según el esquema de Page existen tres serotipos de A. paragallinarum: A, B y C. Esta clasificación es muy importante a la hora de inmunizar las aves contra esta enfermedad.

Se han descripto varias pruebas serológicas para la detección de anticuerpos contra el Avibacterium paragallinarum en las aves: prueba de inhibición de la hemoaglutinación (HI), precipitación en gel, aglutinación en placa, aglutinación en látex y ELISA. La prueba de HI con antisueros de conejo es utilizada rutinariamente para determinar el serotipo circulante de las cepas aisladas en cada región. De este modo se puede establecer qué serotipo está presente en un brote y, en consecuencia, definir qué vacuna se debe aplicar.

Los tres serogrupos de Page representan tres “inmunovares” diferentes y se sabe que las vacunas o bacterinas basadas en un solo serogrupo de Page no proporcionan protección suficiente contra los otros dos serogrupos (Blackall, P. J.; Terzolo, H. R).

Patogenicidad y virulencia del A. Paragallinarum

Los antígenos hemoaglutinantes (hemoaglutininas) de Avibacterium paragallinarum son las estructuras principalmente relacionadas con su antigenicidad, patogenicidad e inmunogenicidad. Estos antígenos hemoaglutinantes bacterianos constituyen las adhesinas que permiten la adhesión de la bacteria a estructuras en la superficie celular de la mucosa y son consideradas necesarias para la infección de las células epiteliales de la mucosa del tracto respiratorio. Por lo tanto, la protección activa del ave infectada depende principalmente de la presencia de anticuerpos humorales inhibidores de las hemoaglutininas, debido a su acción neutralizante de la adherencia. Se han descripto otros factores de virulencia, entre ellos se destaca la cápsula de cepas causantes de septicemia que podría actuar inhibiendo la fagocitosis y permitiendo la distribución tisular de la bacteria.

Signos clínicos

– Por lo general hay un inicio rápido y la morbilidad es alta en el lote.

– El consumo de alimento, el crecimiento o la producción de huevos se reducen notablemente.

– Se presenta descarga óculo-nasal, conjuntivitis y en algunos casos adherencia de los párpados, edema de la cara, ruidos respiratorios y, ocasionalmente, diarrea.

– Posteriormente, las aves pueden presentar senos infraorbitarios inflamados y presencia de exudados en el seno infraorbitario y/o en el saco conjuntival. Existe una considerable variación en la severidad y duración del curso de un brote entre lotes afectados.

– Cuando la infección no está asociada con otros agentes infecciosos, presenta un período de incubación corto variable entre 1 a 3 días, que se caracteriza por una alta morbilidad y baja mortalidad. En estos casos, los síntomas persisten durante 3 a 7 días, aunque también puede cursar de forma asintomática o por el contrario producir septicemia y muerte si las cepas involucradas son muy patógenas. Sin embargo, cuando se asocian otros agentes bacterianos o víricos, el curso de la enfermedad se prolonga durante varias semanas.

– Se ha observado un cuadro respiratorio más severo en casos donde se asocia el A. paragallinarum con otros agentes como: Mycoplasma sinoviae, M. gallisepticum, Ornithobacterium rhinotracheale, Escherichia coli, Salmonella spp, Pasteurella spp y virus de la bronquitis infecciosa, entre otros. (Malkinson et al).

– Asimismo, malas condiciones de ventilación, manejo, estrés y reacciones post-vacunales también pueden agravar el cuadro clínico.

– El agua de bebida y el pienso, es una vía de trasmisión muy importante, ya que las secreciones nasales de las aves, cargadas de Avibacterium, vía tetina, cadena o patín distribuidor de pienso, van a facilitar la difusión de los gérmenes por toda la nave.

– La propagación de la enfermedad es horizontal: las naves colindantes al foco, se van a contaminar a partir del aire de extracción de las mismas, el personal, el equipo de trabajo. Parece ser que aves silvestres, como el gorrión, que no, padecen la enfermedad, pueden ser trasmisores de gérmenes al volar de una nave a otra.

Prevención

Una característica importante de esta bacteria, es que apenas sobrevive fuera del huésped, lo que facilita su control en el ambiente mediante medidas de manejo eficientes, como una adecuada bioseguridad, higienización, limpieza y desinfección, podemos minimizar los desafíos en las granjas de producción. La selección de vacunas y programas de vacunación, son parte integral de una estrategia efectiva para la prevención de enfermedades como la Coriza infecciosa.

Una vacunación adecuada con dos dosis en las gallinas ponedoras resultará en una buena protección contra los signos clínicos y, lo que es más importante, en una reducción de la excreción de la bacteria (AP) lo que ayuda a minimizar el desafío ambiental y el riesgo de diseminación y bioseguridad para las parvadas vecinas.

Principales objetivos de la vacunación

– Prevenir las bajas súbitas en la producción asociadas con los brotes de Coriza infecciosa en gallina de postura y reproductoras.

– Prevenir la mortalidad, la morbilidad y pérdida de peso corporal y uniformidad que resulten de los brotes de Coriza infecciosa en las pollas de reemplazo.

– Reducir los costos de medicación asociados con el tratamiento de las parvadas afectadas.

– Limitar la diseminación de la Coriza infecciosa en las granjas de gallina de postura con edades múltiples.

¿Qué fundamentos debemos tener en cuenta para la elección adecuada de un plan vacunal?

– Es frecuente que los brotes de Coriza infecciosa se presenten en las parvadas después de transferirlas a las granjas de postura con edades múltiples, donde muchas veces está presente la enfermedad.

– Por lo general dos aplicaciones de bacterina son suficientes para inmunizar a la parvada.

– El intervalo mínimo entre las aplicaciones de la bacterina es de 4 semanas, para permitir que se desarrolle completamente la respuesta inmune.

– La última bacterina se administra 4 semanas antes del inicio de la producción de huevos, de tal manera que el punto máximo de la inmunidad coincida con el principio de la producción.

– En áreas de alto desafío o donde exista historia de brotes tempranos de Coriza, se puede administrar una tercera bacterina.

Conclusiones

– La Coriza infecciosa es una enfermedad que causa grandes problemas en la industria avícola, la cual afecta principalmente a granjas con sistemas de producción multi-edades y con bajos niveles de bioseguridad.

– Su mayor importancia radica en las bajas de producción de huevo, que pueden oscilar entre 10 y 40%.

– La protección activa del ave infectada depende principalmente de la presencia de anticuerpos humorales inhibidores de las hemoaglutininas, debido a su acción neutralizante.

– Podemos reducir su incidencia en el medio ambiente con una adecuada higienización, limpieza y desinfección de las granjas, acompañados de una buena ventilación y bioseguridad.

– La selección de vacunas y programas de vacunación, son parte integral de una estrategia efectiva para la prevención de enfermedades como la Coriza infecciosa.

– POULVAC® I CORYZA ABC GEL/OIL es una bacterina que contiene los tres serotipos más importantes, para una sólida protección contra Coriza infecciosa.

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