Las perspectivas para la industria avícola global se mantienen sólidas hacia 2026, año en el que se proyecta un crecimiento cercano al 2,5%, consolidando una tendencia positiva tras tres años consecutivos de expansión alrededor del 3% a nivel mundial. Este escenario genera oportunidades estratégicas para el sector avícola peruano, pero también plantea desafíos sanitarios y comerciales que requieren atención.
De acuerdo con análisis internacionales, la mayoría de países avícolas atraviesa condiciones de mercado favorables, destacando especialmente América Latina y el Sudeste Asiático, regiones que continúan mostrando un alto potencial de crecimiento. En contraste, mercados como Europa, Estados Unidos, India y China evidencian una rápida expansión productiva que empieza a generar la necesidad de reequilibrar la oferta, evitando presiones sobre los precios.
Consumo de pollo en alza: una ventaja competitiva
El crecimiento sostenido del consumo de carne aviar responde a varios factores clave:
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Menores restricciones culturales frente a otras proteínas.
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Mejores condiciones económicas en regiones emergentes como Asia, África y Latinoamérica.
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Precios competitivos, especialmente en un contexto de baja oferta de carne de res y huevos.
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Tendencias de consumo que priorizan salud, conveniencia y variedad.
A ello se suma un fenómeno reciente: el rápido aumento del uso de fármacos GLP-1 para la pérdida de peso, que podría favorecer aún más el consumo de pollo, al ser una proteína recomendada en dietas saludables.
Riesgos: volatilidad, gripe aviar y geopolítica
Según Rabobank, si bien las perspectivas globales son positivas —apoyadas por precios estables de los piensos—, la volatilidad del mercado seguirá siendo un riesgo latente. Entre los principales factores de incertidumbre destacan:
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La alta presión de la gripe aviar en el hemisferio norte, que podría impactar la producción y el comercio si el virus continúa propagándose.
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La geopolítica internacional, con posibles efectos derivados de nuevos acuerdos comerciales o un eventual proceso de paz en Ucrania, que podría reactivar industrias locales y modificar los flujos comerciales.
Para el sector avícola peruano, esta situación refuerza la importancia de fortalecer la bioseguridad, la vigilancia sanitaria y la preparación ante eventuales impactos indirectos en los mercados internacionales.
Tecnología, mano de obra e inversiones
Otros factores que marcarán el rumbo de la industria incluyen la disponibilidad de mano de obra, la rápida adopción de tecnologías inteligentes, como la inteligencia artificial, y el incremento de inversiones en eficiencia productiva y sostenibilidad, aspectos que el sector avícola nacional deberá considerar para mantener su competitividad.
Comercio internacional: crecimiento moderado
El comercio mundial de productos avícolas crecería entre 1,5% y 2%, por debajo del crecimiento total del mercado. Esto refleja una tendencia hacia políticas de seguridad alimentaria, con gobiernos priorizando la producción local sobre las importaciones.
En este contexto, Brasil y China aparecen bien posicionados para ganar cuota de mercado, aunque seguirán expuestos a la volatilidad causada por la gripe aviar y la geopolítica, así como a posibles acuerdos comerciales con Estados Unidos o entre la Unión Europea y el Mercosur.
Para el sector avícola peruano, este escenario global plantea un mensaje claro: el mercado ofrece oportunidades de crecimiento, pero será clave reforzar la sanidad avícola, la eficiencia productiva y la planificación estratégica para enfrentar un entorno internacional dinámico y cada vez más exigente.


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