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Una revisión a las enfermedades asociadas al rápido crecimiento en pollos de engorde

Una revisión a las enfermedades asociadas al rápido crecimiento en pollos de engorde

MV Esp. Daniel Molina Meza
Supervisor de I+D+i
ilender Perú S.A.

La expresión de todo el potencial genético de las aves para lograr el mayor rendimiento productivo en la avicultura actual exige cumplir los más altos estándares en bioseguridad, nutrición, así como, un adecuado control de las condiciones medioambientales. Si bien estas mejoras genéticas han permitido un rápido crecimiento e incremento de la eficiencia alimenticia, a su vez han exacerbado la presentación de ciertos trastornos en el ave debido a su incapacidad para satisfacer esta alta demanda.

Debido a su naturaleza multifactorial y complejidad, algunas de estas enfermedades tienen una etiología y patogenia que no han sido completamente esclarecidas. Este es el caso de la discondroplasia tibial en pollos de engorde (Knowles et al., 2008) o, por ejemplo, la osteoporosis y síndrome hemorrágico de hígado graso en gallinas ponedoras (Li et al., 2024; Shini et al., 2019). Otras patologías tienen una causa genética que induce fallas hormonales o enzimáticos del cuerpo, como el enanismo o la displasia retiniana, mientras que, otros en cambio son inducidos por condiciones ambientales o de manejo, como el estrés por calor, la dermatitis de contacto o la urolitiasis (Hartcher y Lum, 2020).

Si bien se han implementado algunas mejoras para aminorar su presentación e impacto en las granjas, las enfermedades relacionadas al rápido crecimiento aún persisten generando pérdidas económicas de relativa importancia, las cuales se asocian con incremento de la mortalidad, desuniformidad del lote, disminución en la producción de la carne y huevos, entre otros.

El presente artículo busca revisar algunas de las enfermedades relacionadas al rápido crecimiento en pollos de engorde abordando los principales aspectos de su presentación relacionados a la etiología, sintomatología clínica, patología y estrategias para su control.

Discondroplasia

Es una enfermedad esquelética que se caracteriza por una alteración en la formación ósea endocondral. En las aves se presenta como un tapón avascular de cartílago anormal en la placa de crecimiento de los huesos largos, el cual puede extenderse hasta la metáfisis.

La discondroplasia se observa con mayor frecuencia en el tibiotarso proximal. Por ello, a menudo se la denomina discondroplasia tibial (DT) aunque también puede presentarse en el fémur proximal y distal, tarsometatarso, pero con menor gravedad (Leach y Monsonego-Ornan, 2007).

En relación con la sintomatología de la enfermedad, esta no suele presentar signos clínicos. Si las masas a nivel de la placa de crecimiento son grandes, las aves pueden mostrar rechazo a moverse, hinchazón bilateral de las articulaciones femorotibiales, la cual puede estar asociada con encorvamiento de las  patas y presentación de cojera (Lynch et al., 1992), haciendo que las aves tengan dificultad para acceder al agua y alimento. Si los pollos de engorde con este trastorno se mantienen hasta alcanzar la edad de venta, las lesiones pueden ser mucho más graves. En estas aves, las fracturas por debajo del cartílago anormal de la tibia pueden causar una grave parálisis (Crespo, 2020).

La discondroplasia tibial se presenta espontáneamente en muchas especies de aves de rápido crecimiento, pero su patogenia no ha sido esclarecida del todo. Se cree que la causa de la discondroplasia tibial es multifactorial e involucra factores genéticos, nutricionales y ambientales envueltos en el proceso
de diferenciación de los condrocitos (Edwards, 2000).

En cuanto a las medidas para reducir la presentación de DT, el uso de vitamina D3 en la avicultura ha despertado interés en los últimos años debido a su capacidad para fomentar la diferenciación de los condrocitos, así como, el control del crecimiento óseo, prevención del raquitismo y disminución de la frecuencia de DT (Pizauro et al., 2002; Whitehead et al., 2004). Se ha sugerido que la enfermedad puede verse incrementada en su ocurrencia en aves
cuyas dietas tuvieron contenido bajo de calcio y alto contenido de fósforo. En ese sentido, Ledwaba (2003), observó que los valores de 0.65% y 0.50% de calcio y fósforo respectivamente, asociados con algunos niveles de suplementación de 25-(OH)2D3 o menos de 69µg de este elemento fue efectivo para prevenir DT. Por otro lado, también se ha reportado en algunos casos que la implementación de un programa intermitente de luz puede ayudar a reducir la incidencia de DT (Wong-Valle et al., 1993; Yildiz et al., 2009).

Deformaciones óseas

Las deformaciones óseas de las patas en pollos de engorde es uno de los trastornos que afectan su salud y bienestar, lo que también puede provocar pérdidas económicas debido al sacrificio, la muerte o la menor tasa de crecimiento de las aves afectados (Shim et al., 2012), siendo también descritas como torsión de los huesos largos, patas torcidas o patas deformadas.

Los tipos de deformaciones más comunes en pollos son aquellas que trascurren con la angulación de las patas. La desviación valgus se produce por la desviación hacia afuera del tarsometatarso, mientras que, la desviación en varus o «piernas arqueadas» es consecuencia de la desviación hacia adentro del tarsometatarso. La deformidad principal se localiza en el tibiotarso distal, con una angulación similar, aunque menos severa, en el tarsometatarso proximal. Ambas pueden presentarse bilateral o unilateralmente y el valgus ocurre con más frecuencia que el varus en pollos de engorde (Guo et al.,
2019; Martins et al., 2020).

A medida que aumenta la gravedad de la angulación en valgus, el tendón del gastrocnemio puede desplazarse y los cóndilos tibiales distales se aplanan. En la desviación en varus, el tendón del gastrocnemio siempre se desplaza medialmente (Leterrier y Nys, 1992). En algunos casos, la angulación progresa hasta
el desplazamiento y la separación de los huesos del tarso de la diáfisis de la tibia. La angulación en valgus aparece progresivamente entre las 2 y las 7 semanas de edad; por otro lado, la desviación en varo aparece repentinamente entre los 5 y los 15 días de edad (Crespo, 2020).

La incidencia de las deformaciones varus y valgus varía considerablemente entre los estudios realizados, desde el 1,75 % hasta el 66,0 % (Van den Bradn et al., 2022). Las posibles razones de esta gran variación en la incidencia de VVD entre los estudios podrían estar relacionadas con diferencias en la tasa de crecimiento, el peso corporal, la genética, el sistema de alojamiento, el programa de iluminación, la edad, la calidad de la cama y la composición de la dieta (Almeida Paz et al., 2020; Gonzáles-Cerón et al., 2015; Martins et al., 2020).

Espondilolistesis

La espondilolistesis es la anomalía más común de la columna vertebral en las aves de rápido crecimiento. Ocurre cuando el extremo anterior de la cuarta vértebra torácica se disloca, provocando que el extremo posterior se desplace sobre la quinta vértebra, causando compresión de la médula espinal y en  asos
más severos parálisis posterior. Las aves con esta patología usualmente cojean, se sientan con las patas extendidas, muestran desequilibrio y se caen de lado al intentar ponerse de pie (Abbasabadi et al., 2021; Dinev, 2012). Otra forma de espondilolistesis se caracteriza por defectos escalonados entre vértebras torácicas adyacentes, lo que produce estenosis del canal vertebral (Duff, 1990).

El diagnóstico de espondilolistesis se confirma mediante una sección longitudinal media de la columna vertebral que permite visualizar la compresión de la médula espinal. En algunas parvadas, la incidencia de esta patología en aves afectadas ha alcanzado el 2%, siendo su forma subclínica la más común en pollos de engorde. Esta afección suele afectar de forma subclínica a los pollos de entre 3 y 6 semanas de edad antes de que se manifieste como un caso clínico (Dinev, 2013). Las aves afectadas están alertas, permanecen sentadas sobre sus corvejones con las patas ligeramente levantadas del suelo y usan las alas para intentar escapar cuando se les acerca alguien (Dinev, 2014). Las aves gravemente afectadas suelen quedar tumbadas de lado y a menudo mueren por deshidratación.

La causa principal de esta condición es una predisposición genética. Los pollos de crecimiento lento muestran un buen equilibrio, mejor marcha y no presentan espondilolistesis subclínica en comparación con los pollos de crecimiento rápido (Alves et al., 2016), aunque, estudios recientes no lo han confirmado (Almeida et al., 2010). Es probable que una combinación de predisposición genética y ambiente (alojamiento, nutrición) pueda conducir a altas prevalencias de espondilolistesis subclínica (Abbasabadi et al., 2021). Alves et al. (2016), ha sugerido que los tendones y huesos en las estirpes recientes de pollos de engorde son demasiado débiles para soportar el peso corporal de los pollos debido a la inmadurez del sistema musculoesquelético.

Síndrome de muerte súbita

El síndrome de muerte súbita (SMS) es una afección que se observa comúnmente en pollos de crecimiento rápido, donde los individuos aparentemente sanos mueren repentinamente por una causa indeterminada. La patogenia del SMS en pollos de engorde no está esclarecida del todo, pero un creciente número de evidencias sugiere que podría estar relacionada con la alta predisposición de estos pollos a las arritmias cardíacas. Los pollos de engorde de rápido crecimiento presentan una alta incidencia de disritmias cardíacas (Korte et al., 1999).

La incidencia de SMS y arritmia disminuye notablemente cuando la tasa de crecimiento en pollos de engorde se controla mediante restricción dietética (Olkowski y Classen, 1998). Por lo tanto, la susceptibilidad del corazón de los pollos de engorde a la arritmia ventricular fatal probablemente esté correlacionada con las características metabólicas impuestas por el crecimiento rápido.

El papel del estrés en la inducción de la arritmia ventricular y el SMS en pollos de engorde merece un análisis más profundo. Esta relación ya cuenta con algunas evidencias en animales de laboratorio (Lampert et al., 2002; Rubart y Zipes, 2005), por lo que, se justifica el estudio de la exposición de las
aves a diversas formas de estrés ambiental (sobredensidad), estrés metabólico asociado al rápido crecimiento o estrés físico asociado a las actividades de producción como un efecto de la presión del entorno en condiciones comerciales. Por otro lado, varios estudios han demostrado que el SMS se observa con mucha más frecuencia en pollos de engorde machos que en hembras (Gesek et al., 2016; Tumova et al., 2019).

La prevención del SMS es difícil y se basa principalmente en la reducción de los estímulos estresantes que afectan a los pollos de engorde mediante la modificación de los parámetros de manejo de la parvada, incluyendo modificaciones en la dieta, diversificación del programa de iluminación, condiciones térmicas y densidad de la población.

Buche penduloso

El buche penduloso es una disfunción fisiológica en la que las aves afectadas desarrollan un buche agrandado debido a la acumulación de agua, alimento y material de cama. El tipo de aves más predispuestas a esta alteración son los pollos y los pavos. Esta anomalía se define por una distensión temporal o permanente del buche con presencia de contenido líquido o semilíquido.

La dilatación del buche produce un funcionamiento inadecuado del órgano, que rara vez se diagnostica a tiempo y no tiene tratamiento, lo que imposibilita que vuelva a su posición normal, afectando la eficiencia de la producción, ya que los animales afectados son descartados, causando graves daños económicos (Hinshaw, 2003).

La etiología de esta patología no ha sido esclarecida. Se ha sugerido que los factores predisponentes pueden estar relacionados con la dieta ofrecida a estos animales, la predisposición genética, el mayor consumo de líquidos a temperaturas elevadas y el tipo de manejo (Rupley, 1999; Willems et al., 2014). La selección intensiva para aumentar el consumo de alimento y la tasa de crecimiento puede haber provocado la expresión de genes que dificultan el vaciado del buche y dar lugar a la enfermedad (Ebling et al., 2015).

Entre la sintomatología observada en las aves afectadas por la enfermedad se observa secreción acuosa y viscosa por la cavidad oral, inapetencia, protrusión alrededor de la región torácica y decúbito. Asimismo, se ha observado que, tras doce horas de ayuno, las aves afectadas presentan una gran cantidad de alimento en el buche, lo que representa un riesgo significativo de contaminación de la canal en el momento del sacrificio (Almeida, 2018). Los hallazgos de laboratorio pueden incluir hipoproteinemia e hiperglucemiwa, hipernatremia, hiperpotasemia, anemia y leucocitosis (Çelik y Irak et al., 2020;
Venkatasivakumar et al., 2016).

Además del daño causado por la disminución del rendimiento, las canales de las aves afectadas suelen ser decomisadas durante el procesamiento. Por lo tanto, se hace necesario sacrificar las aves afectadas para reducir las molestias causadas por la enfermedad y las pérdidas económicas debido a la menor eficiencia alimenticia, porque, aunque el peso vivo puede ser normal, las aves con buche penduloso en la mayoría de los casos tienen un peso de canal significativamente menor, lo que lo convierte en un problema grave tanto desde la perspectiva de la producción avícola como desde la del bienestar animal (Ebling et al., 2015).

A pesar de la falta de un tratamiento específico para esta enfermedad, es fundamental mejorar las condiciones de manejo de las aves, así como implementar medidas profilácticas para prevenir la aparición de nuevos casos. Estas medidas incluyen mantener un suministro adecuado y regular de alimento, evitar que las aves ayunen durante períodos prolongados, garantizar el suministro de agua potable, especialmente en regiones cálidas, y utilizar alimento balanceado y de buena calidad para reducir la ingestión de partículas de cama.

La literatura se encuentra a disposición del lector y puede ser solicitada al siguiente correo electrónico: dmolina@ilendercorp.com

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