La industria avícola peruana suma un nuevo elemento a su escenario comercial regional. El Gobierno del Perú confirmó la reapertura de su mercado a las importaciones de carne aviar procedente de Argentina, luego de que ese país recuperara oficialmente su condición de libre de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (IAAP).
La decisión se produce tras la autodeclaración presentada por Argentina ante la Organización Mundial de Sanidad Animal, que reconoció el restablecimiento de las condiciones sanitarias exigidas para el comercio internacional de productos avícolas.
Recuperación sanitaria tras varios brotes
La suspensión de las exportaciones argentinas se había originado en febrero de 2026, cuando se detectó un brote de influenza aviar en una granja comercial de la provincia de Buenos Aires. Posteriormente se registraron focos adicionales en otras zonas productivas, lo que obligó a las autoridades sanitarias a implementar estrictas medidas de control, incluyendo despoblamiento, limpieza, desinfección y vigilancia epidemiológica.
Tras más de 28 días sin nuevos casos en granjas comerciales y luego de cumplir los protocolos establecidos por la OMSA, el servicio sanitario argentino logró recuperar el estatus sanitario que permite reactivar el comercio internacional.
¿Qué significa para el mercado peruano?
La reapertura representa el retorno de un importante proveedor regional de proteína avícola. Para el sector peruano, este hecho podría traducirse en una mayor dinámica comercial dentro de Sudamérica y en nuevas oportunidades de intercambio entre ambos países.
Al mismo tiempo, el caso argentino vuelve a poner sobre la mesa la importancia de mantener elevados estándares de bioseguridad en las granjas avícolas. La experiencia demuestra cómo un brote sanitario puede generar impactos inmediatos en los mercados internacionales, afectar las exportaciones y comprometer la competitividad de toda una cadena productiva.
Una lección para la avicultura regional
La influenza aviar continúa siendo uno de los mayores desafíos sanitarios para la producción avícola mundial. Argentina ya había sufrido pérdidas estimadas en más de 160 millones de dólares durante la crisis sanitaria de 2023, cuando diversos mercados suspendieron las compras de productos avícolas provenientes de ese país.
La recuperación del estatus sanitario y la reapertura de mercados como Perú y Chile reflejan la relevancia de contar con sistemas de vigilancia eficientes, una rápida capacidad de respuesta y una estrecha coordinación entre productores y autoridades sanitarias.
Para la avicultura peruana, el episodio constituye un recordatorio de que la prevención, la bioseguridad y la vigilancia epidemiológica siguen siendo factores determinantes para proteger la producción nacional y garantizar la continuidad de los mercados.



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