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El hígado: órgano clave para la producción de carne y huevos

El hígado es el centro bioquímico del organismo. Su importancia en avicultura es innegable, tanto para la producción de carne como de huevo, ya que ejerce funciones esenciales para el organismo y se encarga de la síntesis de componentes básicos del músculo y del huevo.

Autores:
Júlia Pié Orpí, David Díez

Veterinarios en Biovet S.A.

El hígado es el centro bioquímico del organismo. Su importancia en avicultura es innegable, tanto para la producción de carne como de huevo, ya que ejerce funciones esenciales para el organismo y se encarga de la síntesis de componentes básicos del músculo y del huevo.

Funciones del hígado

Función depurativa: metaboliza numerosos tóxicos antes de eliminarlos, tanto productos procedentes del exterior (bacterias patógenas o fármacos), como moléculas y células del propio organismo, como las células sanguíneas envejecidas o el amoníaco.

Por esta razón, el hígado está constantemente en contacto con sustancias tóxicas que pueden afecta su funcionamiento a partir de ciertos niveles.

Función de síntesis y metabolismo: se encarga del metabolismo de glúcidos, lípidos y proteínas e interviene en la producción de factores de la coagulación. También, en la producción y secreción de bilis, necesaria para una correcta digestión del alimento.

La síntesis de proteína está estrechamente relacionada con la producción de músculo y efectores inmunes, por lo que una afectación de este órgano conllevará una menor ganancia de peso y una mayor susceptibilidad a infecciones.

Además, las grasas y las proteínas son dos de los componentes principales de la yema y la clara. Un correcto funcionamiento del hígado es, por lo tanto, esencial para una buena calidad interna del huevo y para la viabilidad del pollito.

Función de almacenamiento: almacena vitaminas liposolubles (A, D, K y E) y glucógeno (energía).

Peligros a los que se enfrenta el hígado

Existe una gran variedad de sustancias que pueden dañar al hígado, como son algunos fármacos (antibióticos, coccidiostáticos, entre otros) y las micotoxinas: toxinas producidas por hongos que pueden estar presentes en el alimento y ser ingeridas por los animales.

El hígado se encarga de metabolizar los nutrientes absorbidos en el intestino, por lo que es susceptible a la presencia de radicales libres derivados de la oxidación de omponentes de la dieta y del resto del organismo. También puede sufrir esteatosis (hígado graso) en dietas altamente energéticas (balance energético positivo), cuya aparición también está relacionada con el ambiente y factores hormonales.

Además, por su función depuradora, el hígado supone una línea de defensa frente a infecciones y muchas veces puede ser dañado por toxinas de microorganismos, principalmente procedentes del tracto digestivo.

No hay que olvidar que, en estirpes altamente productivas, este órgano se encuentra bajo un sobreesfuerzo constante, que puede causar el debilitamiento de sus células, una menor capacidad para realizar sus funciones y una mayor susceptibilidad a infecciones.

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Protección del hígado

Es importante proteger el funcionamiento del hígado, ya sea mediante antioxidantes, captadores de micotoxinas, para prevenir los daños causados por toxinas fúngicas, o con el uso de pronutrientes acondicionadores hepáticos, que optimizan la fisiología hepática.

Antioxidantes

La adición de antioxidantes en el alimento para evitar la producción de radicales libres que pueden dañar al hígado (y otros órganos) es necesaria, especialmente en dietas altamente concentradas en grasa y para asegurar un correcto aporte de vitaminas y carotenos.

Existen antioxidantes naturales, como las vitaminas E y C y el selenio, que pueden añadirse al alimento para evitar la oxidación de sus componentes y que no suponen un problema de residuos en productos animales.

Captadores de micotoxinas

Las micotoxinas son una amenaza constante para la producción avícola, cuya ingestión deriva en múltiples consecuencias. Existen distintos grupos de micotoxinas, cada uno con efectos sobre distintos órganos. Las aflatoxinas (grupo cumarínico) y la ocratoxina (grupo lactínico) son las que presentan mayor acción hepatotóxica.

Los captadores de micotoxinas son la herramienta más utilizada para prevenir los efectos de estos tóxicos en los animales, y dentro de los captadores, la molécula Silicoglycidol® ha demostrado tener una gran eficacia.

Pronutrientes acondicionadores hepáticos

Una solución para combatir y restaurar la fisiología del hepatocito es el uso de pronutrientes acondicionadores hepáticos, que son moléculas activas, procedentes de extractos vegetales con actividad para proteger y regenerar el hígado tras un daño hepático.

Estas sustancias son de especial interés, ya que no solo previenen las lesiones en el hígado, sino que recuperan su funcionamiento tras la afectación. Concretamente, los pronutrientes son capaces de estimular la regeneración de los hepatocitos y, por tanto, reactivar la actividad fisiológica del hígado.

Su adición en el alimento permite paliar los efectos producidos por sustancias tóxicas y recuperar los parámetros productivos normales después de la afectación. Su administración también está recomendada en animales altamente productivos, cuyo hígado está sometido a estrés. Sus efectos se ven reflejados en:

Pollos de engorde: mejoran la ganancia diaria y el índice de conversión.

Ponedoras: mejoran la calidad interna del huevo y reducen de la prevalencia de hígado graso por origen no infeccioso.

Reproductoras: mejoran del índice de puesta y el porcentaje de nacimientos, gracias a una mejor calidad del pollito.

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Resultados de campo con pronutrientes acondicionadores hepáticos

Ensayo realizado en pollos de engorde que reciben alimento con o sin pronutrientes acondicionadores hepáticos. Se observa un mayor peso (+4,9%), mejor índice de conversión (-8,6%) y una mejora del peso de la canal (+5,5%) en el lote que ha recibido pronutrientes.

Conclusiones

El hígado es un órgano esencial para asegurar la rentabilidad en los sistemas de producción avícola, ya que de él dependen la producción de carne y la calidad del huevo, además de sistemas esenciales como el inmunitario.

Este órgano está constantemente en contacto con sustancias y microorganismos que pueden afectar su funcionamiento, además de que está sometido a un sobreesfuerzo debido a la elevada capacidad productiva de las estirpes utilizadas en la avicultura industrial.

Por ello, para asegurar un correcto funcionamiento del hígado, es importante utilizar ingredientes de calidad, añadir antioxidantes y captadores de micotoxinas como aquellos basados en la molécula Silicoglycidol® en el alimento y la administración de pronutrientes acondicionadores hepáticos, moléculas de origen natural que estimulan y regeneran la funcionalidad hepática.

Los pronutrientes acondicionadores hepáticos se comercializan bajo el nombre Alquernat Livol, manufacturado por Biovet S.A., y distribuido en el Perú por Adivet E.I.R.L.

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