Home Artículos Relación entre la enteritis necrótica y la coccidiosis en pollo de engorde y su prevención

Relación entre la enteritis necrótica y la coccidiosis en pollo de engorde y su prevención

Relación entre la enteritis necrótica y la coccidiosis en pollo de engorde y su prevención

David Díez Arias
Veterinary Manager
Biovet S.A. Laboratories

La enteritis necrótica y la coccidiosis son dos enfermedades que afectan al tracto gastrointestinal de las aves de corral, y en particular al pollo de engorde. Ambas enfermedades son de importancia económica, ya que pueden causar pérdidas significativas en la producción de carne y huevos, y están relacionadas entre sí de una manera muy estrecha.

Enteritis necrótica

La enteritis necrótica es una enfermedad bacteriana causada por la proliferación de la bacteria Clostridium perfringens. Esta bacteria es un comensal normal del intestino de las aves, pero bajo ciertas condiciones puede multiplicarse de forma exponencial y causar enfermedad. También puede penetrar al animal por el alimento o el agua, en forma de esporas que son muy resistentes en el ambiente, y tienen alta capacidad infectiva.

Los signos clínicos de la enteritis necrótica incluyen diarrea sanguinolenta, depresión, pérdida de peso y mortalidad. La enfermedad puede ser aguda o crónica, y la mortalidad puede alcanzar hasta el 100% en los casos más graves.

El diagnóstico se basa en los signos clínicos, los resultados de la necropsia y los resultados de las pruebas de laboratorio. En la necropsia se observa necrosis y hemorragia en el intestino delgado, con pérdida de tejido, y en las pruebas de laboratorio se puede aislar la bacteria C. perfringens del intestino en altas concentraciones.

Coccidiosis

Por su parte, la coccidiosis es una enfermedad parasitaria causada por protozoos del género Eimeria. Estos se reproducen en el interior de la mucosa intestinal de las aves, causando inflamación y daño tisular, con malabsorción y alteración en los parámetros productivos.

Los signos clínicos de la coccidiosis incluyen diarrea, deshidratación, pérdida de peso y mortalidad elevada. La gravedad de los signos clínicos depende de la especie de Eimeria involucrada, la carga infectiva y el estado de salud y nutricional de las aves.

El diagnóstico de la coccidiosis se basa en los signos clínicos, los resultados de la necropsia y los resultados de las pruebas de laboratorio. En la necropsia se observa inflamación y daño tisular en el intestino, que difiere según la especie involucrada, y en las pruebas de laboratorio se pueden detectar ooquistes de Eimeria en las heces.

Relación entre la EN y la coccidiosis

La enteritis necrótica y la coccidiosis son dos enfermedades que se pueden presentar de forma independiente, pero también pueden ocurrir de forma conjunta. En estos casos, se observa que la coccidiosis habitualmente predispone a las aves a la infección por C. perfringens.

Existen varios mecanismos por los cuales la coccidiosis predispone a la enteritis necrótica. Uno es que la inflamación y la pérdida de tejido intestinal causada por la coccidiosis altera la barrera intestinal, permitiendo que la bacteria C. perfringens ingrese al torrente sanguíneo. Otro mecanismo es que la coccidiosis disminuye la respuesta inmune local de las aves, lo que hace que sean más susceptibles a la infección por C. perfringens.

La relación entre ambas patologías tiene importantes consecuencias económicas para la industria avícola. En los casos en los que se presentan ambas enfermedades, la mortalidad puede ser significativamente mayor que en los casos en los que se presenta una sola enfermedad. Además, las aves que sobreviven a la infección pueden presentar una disminución en el rendimiento productivo, lo que también representa una pérdida económica.

Prevención y control

Habitualmente se han usado métodos tradicionales basados en antibióticos para el control de la enteritis necrótica, y programas anticoccidiales principalmente basados en coccidiostatos químicos y ionóforos, para el control de la coccidiosis. Sin embargo, las resistencias bacterianas y protozoarias han hecho que estas soluciones hayan perdido eficacia y difícilmente puedan prevenir estas patologías estrechamente relacionadas entre sí.

En los últimos años han cobrado especial importancia las soluciones basadas en pronutrientes y en anillo cimenol para el control de las mencionadas enfermedades:

• La combinación de anillo cimenol y ácido cítrico (AMN), es altamente eficaz en la prevención y tratamiento natural de la enteritis necrótica. Esta combinación actúa como un antimicrobiano natural, donde el ácido cítrico facilita la entrada del anillo cimenol en el interior de Clostridium y otros patógenos, y desde el interior, este compuesto fenólico desestabiliza la membrana celular provocando su ruptura y la muerte de la bacteria. De esta forma, se logra mantener controlado el sobrecrecimiento de Clostridium durante todo el ciclo, si se administra de forma continua en el alimento, y permite recuperar los parámetros productivos y la mortalidad cuando se detecta un brote y se administra en forma líquida en agua de bebida.

• Por otro lado, los pronutrientes optimizadores intestinales estimulan el desarrollo de inmunidad contra la coccidiosis, promoviendo la activación de la inmunidad celular a nivel intestinal, clave en la respuesta de las aves para la eliminación de los coccidios. Estimulan la expresión de interleucinas que son claves en la activación de los Th1, claves en la eliminación de parásitos intracelulares como la coccidia.

Por lo tanto, por un lado, prevenir la coccidiosis con el uso de pronutrientes, y por el otro, combatir directamente Clostridium mediante la suplementación del anillo cimenol, es una estrategia efectiva para el control de estas dos enfermedades estrechamente relacionadas, hecho que se ha testado en numerosos ensayos experimentales y de campo con la doble infección.

Eficacia de los pronutrientes y el anillo cimenol en la prevención de la infección mixta por Eimeria y Clostridium

En un reciente ensayo donde se infectaron artificialmente a las aves con Eimeria y Clostridium, para simular una situación habitual de campo, se observaron los principales resultados productivos y parámetros específicos como el recuento de ooquistes de Eimeria. Se utilizaron los principios activos a dosis de 0.5 kg/t de alimento, de forma continuada durante todo el ensayo.

Respecto al peso corporal, comparado con un lote no tratado e infectado con Clostridium y Eimeria, los pronutrientes lograron una clara mejora al día 42. Esta mejora fue superior y estadísticamente significativa cuando además de los pronutrientes se suplementó anillo cimenol, dado que cada uno de los principios activos combate Eimeria y Clostridium respectivamente.

El índice de conversión fue mejorado con una tendencia similar a lo ocurrido con el peso: el lote con pronutrientes logra mejorar este parámetro, pero la mejora es más marcada cuando se suplementa adicionalmente anillo cimenol, dado que además de prevenir la coccidia con el uso de los pronutrientes, se logra una acción directa sobre Clostridium con el anillo cimenol.

De igual manera, gracias al control de las dos infecciones mediante el uso de pronutrientes optimizadores intestinales y anillo cimenol, se logra mejorar la tasa de supervivencia, en comparación con un control infectado no tratado. Además, las aves que logran sobrevivir a la doble infección, como se ha visto previamente, logran tener un mejor desempeño en términos de peso y conversión alimenticia.

En lo que respecta a parámetros específicos, el recuento de ooquistes de Eimeria se vio reducido en los grupos suplementados con pronutrientes optimizadores intestinales, indicativo de un control de la coccidiosis. Este control disminuye las probabilidades de una infección secundaria por Clostridium.

Finalmente, en lo relativo a estructura de las vellosidades intestinales, el lote infectado y no tratado muestra una clara pérdida de integridad, con alteración en las vellosidades, mientras que los pronutrientes logran mejorar el estado de la mucosa. Esta mejora es más evidente con la suplementación adicional del anillo cimenol, dado que se logra controlar el sobrecrecimiento de Clostridium y, por tanto, los fenómenos de necrosis de la mucosa.

Otras medidas que se pueden tomar para prevenir la enteritis necrótica y la coccidiosis incluyen:

• Mantener un buen manejo de las aves, incluyendo una adecuada higiene, nutrición y bioseguridad.
• Proporcionar una dieta equilibrada y de alta calidad, con niveles adecuados de enzimas exógenas y de proteína.
• Evitar el estrés de las aves en la medida de lo posible.
• Control de la calidad del alimento y de los vectores.

Conclusiones

La enteritis necrótica y la coccidiosis son dos enfermedades importantes que afectan al pollo de engorde en prácticamente todas las regiones a nivel global. Ambas enfermedades pueden causar pérdidas significativas en la producción de carne, y también de huevos.

La relación entre ambas es un fenómeno complejo del que se conoce que habitualmente la coccidiosis predispone a las aves a la infección por C. perfringens, pero también es posible una interrelación a la inversa, por lo que el control de ambas es crucial para la industria avícola.

Las tecnologías basadas en pronutrientes y anillo cimenol, desarrolladas por Biovet S.A. han demostrado ser eficaces en el control de estas patologías, con una mejora indirecta del rendimiento productivo, y directa en el estado de la mucosa intestinal.

Adicionalmente, al ser tecnologías naturales, no generan resistencias ni requieren periodo de retiro, lo que incrementa las probabilidades de éxito en la prevención, comparado con los programas tradicionales de prevención y control.

Los pronutrientes optimizadores intestinales son una tecnología de Biovet S.A que se comercializan bajo el nombre Alquernat Zycox. El anillo cimenol es una tecnología también desarrollada por Biovet S.A. comercializada bajo el nombre Alquermold Natural. Ambos distribuidos en Perú por Adivet.

 

Deja un comentario

Descubre más desde Actualidad Avipecuaria

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo