Micotoxinas: Una  amenaza silenciosa para la productividad avícola

M.V. Carlos Díaz del Olmo
Asesor Técnico e Investigación en Levania

Introducción

Las micotoxinas continúan siendo uno de los principales desafíos para la producción avícola. Aunque muchas veces pasan desapercibidas, su presencia en materias primas y alimentos balanceados puede afectar la salud intestinal, la respuesta inmunitaria y el desempeño productivo de las aves, generando importantes pérdidas económicas.

Actualmente, la contaminación por micotoxinas es un problema global. Además, la presencia simultánea de varias micotoxinas en una misma materia prima es cada vez más frecuente, aumentando el riesgo para la salud animal y dificultando su control.

¿Qué son las micotoxinas?

Las micotoxinas son compuestos tóxicos producidos por hongos de los géneros Aspergillus, Fusarium y Penicillium. Pueden desarrollarse tanto en el campo durante el cultivo como durante el almacenamiento de granos cuando existen condiciones favorables de humedad y temperatura.

Entre las micotoxinas más importantes en avicultura destacan: Aflatoxinas, Deoxinivalenol (DON), Fumonisinas, Zearalenona y Ocratoxina.

El riesgo de la contaminación múltiple

Uno de los mayores desafíos actuales es la coexistencia de varias micotoxinas en una misma materia prima. Incluso cuando cada una se encuentra en concentraciones consideradas bajas, pueden producir efectos aditivos o sinérgicos que incrementan significativamente el impacto sobre las aves.

Por ello, la ausencia de signos clínicos evidentes no siempre significa que el alimento esté libre de efectos negativos asociados a las micotoxinas.

Impacto sobre la salud intestinal y la inmunidad

El intestino es uno de los primeros órganos afectados. Las micotoxinas pueden alterar la integridad de la mucosa intestinal, disminuir la absorción de nutrientes y modificar el equilibrio de la microbiota. Como consecuencia, aumenta el riesgo de disbiosis, inflamación intestinal y disminución de la eficiencia alimenticia. Asimismo, las micotoxinas pueden afectar órganos linfoides como la bolsa de Fabricio y el timo, provocando inmunosupresión.

Esto se traduce en una menor respuesta a las vacunaciones y una mayor susceptibilidad a enfermedades infecciosas. Es importante destacar que estos efectos pueden presentarse incluso antes de observar lesiones características de micotoxicosis.

Consecuencias productivas

Las pérdidas ocasionadas por las micotoxinas suelen manifestarse de manera gradual:

En pollos de engorde

– Menor ganancia de peso.
– Peor conversión alimenticia.
– Mayor variabilidad de pesos.
– Incremento de decomisos en planta.

En aves de postura y reproductoras

– Disminución de la producción de huevos.
– Reducción del peso del huevo.
– Deterioro de la calidad de la cáscara.
– Menor fertilidad y nacimientos.

En muchos casos, estos efectos son atribuidos a problemas sanitarios o de manejo, cuando el origen real puede encontrarse en una contaminación subclínica por micotoxinas.

Signos observados en campo

Dependiendo del tipo y nivel de contaminación, pueden observarse:

– Disminución del consumo de alimento.
– Retraso en el crecimiento.
– Mayor incidencia de  enfermedades secundarias.
– Lesiones orales.
– Alteraciones hepáticas y renales.
– Trastornos de coagulación.
– Incremento de mortalidad.

Sin embargo, las mayores pérdidas económicas suelen estar asociadas a efectos subclínicos que pasan desapercibidos durante largos periodos.

Estrategias de control

El manejo de las micotoxinas requiere un enfoque preventivo que incluya:

– Selección adecuada de materias primas.
– Monitoreo periódico de contaminación.
– Correctas condiciones de almacenamiento.
– Control de humedad y temperatura en silos.
– Uso de tecnologías eficaces para la inactivación de micotoxinas.

Debido a la diversidad de micotoxinas presentes en los alimentos, es fundamental contar con soluciones que actúen frente a múltiples tipos de contaminación.

MiaBond 360: Protección integral frente a las micotoxinas

Ante la creciente incidencia de contaminaciones múltiples, los programas modernos de control de micotoxinas requieren soluciones capaces de actuar frente a una amplia variedad de toxinas y, al mismo tiempo, minimizar los daños que estas generan en el organismo animal.

MiaBond 360 ha sido desarrollado para proporcionar una protección completa frente a las micotoxinas de mayor incidencia en la producción pecuaria. Su formulación combina diferentes mecanismos de acción que permiten no solo reducir la exposición a las micotoxinas presentes en el alimento, sino también apoyar la respuesta fisiológica del animal frente a los efectos nocivos que estas ocasionan.

La composición de MiaBond 360 permite una alta eficacia en la captación de micotoxinas adsorbibles, como las aflatoxinas, así como la biotransformación de micotoxinas no adsorbibles de gran relevancia productiva, como las fumonisinas y el deoxinivalenol (DON), transformándolas en metabolitos no tóxicos y contribuyendo a garantizar un alimento más seguro para los animales.

Adicionalmente, MiaBond 360 incorpora polifenoles naturales, entre ellos hidroxitirosol y extracto de romero, reconocidos por su actividad antioxidante. Estos componentes ayudan a proteger las células frente al estrés oxidativo inducido por las micotoxinas, favoreciendo el mantenimiento de la función celular y apoyando la
respuesta inmunitaria de las aves.

La combinación de adsorción, biotransformación y protección antioxidante convierte a MiaBond 360 en una herramienta integral para afrontar el desafío de las  micotoxinas en las condiciones actuales de producción avícola.

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