Cuatro maneras de optimizar la bioseguridad en las fábricas de alimentos para aves

El especialista de Aviagen, Richard Obermeyer, comparte algunos consejos para reducir los patógenos antes de que puedan ingresar a la cadena alimenticia.

Estos son los cuatro pasos de bioseguridad en las fábricas de alimentos para aves:

  1. Mantener todo seco.
  2. Eliminar la propagación de patógenos.
  3. Limpiar y desinfectar.
  4. Eliminar los patógenos.
Richard Obermeyer, especialista de Aviagen

Paso 1: mantener todo seco

Existen muchos vectores de transmisión de patógenos, y el agua es uno de ellos. Las instalaciones de procesamiento de alimentos bioseguras deben estar siempre secas y libres de agua estancada.

“El agua estancada debe evitarse a toda costa, ya que se convierte en una fuente de bacterias y en un vector principal, tanto para virus como para la Salmonella”, explicó. “Los vehículos y las personas pasan sobre el agua; las aves, los roedores y otros animales la beben, y así, se propagan los patógenos”.

Un área donde se puede acumular agua es la estación de desinfección de vehículos. Los vehículos que ingresan en un área biosegura deben lavarse antes de la desinfección, pero el agua no debe acumularse dentro de la estación de desinfección. Si el drenaje es inadecuado, se estanca agua. Como ciertos desinfectantes pueden disiparse luego de dos o tres horas de la aplicación, el agua residual que quede allí puede tornar la estación de desinfección en un reservorio de bacterias. Obermeyer agregó que estas estaciones de desinfección, junto con cualquier otro método de desinfección, deben validarse con un muestreo de rutina frecuente para confirmar su efectividad.

Otra área con potenciales problemas con el agua es la fosa de recepción, que debe estar seca y limpia en todo momento. Se pueden usar cobertores para las fosas y las ruedas con el fin de minimizar la posibilidad de que el agua u otros materiales entren en la fosa. Sin embargo, deben monitorearse y mantenerse con regularidad. La fosa debe ser lo suficientemente pequeña para que las ruedas de los vehículos no entren en contacto con ella, y se debe usar un embudo durante la descarga para minimizar los derrames. Los derrames deben limpiarse inmediatamente, antes de que se muevan otros vehículos en el área de la fosa de recepción.

Finalmente, es importante que las áreas de procesamiento y almacenamiento estén diseñadas para que la lluvia y la humedad no ingresen en los equipos de manipulación o de almacenamiento de material.

Paso 2: eliminar otros vectores de patógenos

El polvo, los roedores, las aves salvajes, los vehículos y el tránsito peatonal también pueden propagar bacterias y virus.

«La Salmonella se desarrolla muy bien en el material orgánico, como el polvo”, explica Obermeyer, ya que este ofrece alimento y un medio efectivo para la potencial contaminación cruzada, si el polvo contaminado entra en áreas bioseguras.

Añadió, además, que los roedores, los insectos y las aves son portadores de bacterias y virus. Una vez que se ingieren los patógenos, proliferarán en todas las instalaciones de la fábrica. Cuando estas pestes se instalan, es muy difícil eliminarlas completamente. Entonces, lo más importante es concentrarse en mantenerlas fuera desde el comienzo. Los edificios abiertos son ideales para que los roedores y las aves salvajes se instalen. Por eso, siempre hay que mantenerlos cerrados y seguros, con procedimientos a prueba de aves y roedores.

El movimiento diario de personas y vehículos también puede propagar los patógenos en toda la fábrica de alimentos para aves. Es especialmente importante separar vehículos que transporten materias primas del tránsito pesado restante. “Los conductores de las entregas de materia prima no deben entrar a las fábricas de alimento; y deben tener un área de espera y baños separados”, comentó Obermeyer. Las instalaciones deben guiar el flujo de tránsito de materias primas usando señales con instrucciones específicas para los conductores. Los portones, las cercas y las puertas con trabas también ayudan a mantener a los empleados y a los visitantes en las áreas correspondientes.

Paso 3: limpiar y desinfectar

Todas las superficies de la fábrica de alimentos, incluso las paredes, los recipientes y los pisos, deben limpiarse con frecuencia. Un programa de sanitización apropiado para la fábrica de alimentos incluye estos pasos importantes:

  1. Quitar todos los equipos innecesarios, embalajes y basura de los pisos y las paredes.
  2. Quitar restos de construcción y polvo, eliminar telarañas y quitar el polvo de las paredes del molino, los rebordes y los equipos, como los motores eléctricos. Richard explicó que este paso debe hacerse a mano, usando brochas, espátulas, palas, escobas y aspiradoras para quitar las partículas de polvo. Recuerde no usar agua, que permite el crecimiento bacteriano, ni aire comprimido para este paso, ya que esto disemina el polvo y los patógenos potenciales por todo el ambiente de la fábrica.
  3. Asegúrese de que los pisos, las paredes, los equipos y las máquinas estén limpios y secos.
  4. Desinfecte con un método que entre en contacto con todas las superficies, como la fumigación (que requiere capacitación especializada y cumplimiento de la legislación local), termo nebulización y generadores de ozono. También se pueden usar aerosoles y alcoholes. Tenga en cuenta que todos los desinfectantes exigen un tiempo de contacto determinado para ser efectivos. Familiarícese con los requisitos del desinfectante, incluso el tiempo de contacto, la humedad y los rangos de temperatura efectivos.

Paso 4: eliminar patógenos

Richard concluye diciendo que “un verdadero plan de bioseguridad realmente exige un paso de eliminación de patógenos”. Los pasos 1 a 3 fueron diseñados para prevenir que los patógenos recontaminen el alimento terminado. En el improbable caso de que los patógenos logren contaminar el alimento, este paso brinda una garantía adicional para erradicar la Salmonella del alimento terminado. Si bien hay muchos métodos de eliminación de patógenos disponibles, Aviagen usa el tratamiento de calor directo a una temperatura de 86 °C (187 °F) durante seis minutos a una humedad relativa del 15 %.

Seguridad del suministro mundial de alimentos

Richard agregó que mejorar continuamente el programa de bioseguridad reducirá aún más el riesgo de patógenos y, como consecuencia, se maximizará la calidad del alimento entregado. “Al controlar todo lo que esté a nuestro alcance, eliminaremos de forma consciente todos los patógenos del alimento antes de que este se envíe. Hacemos nuestra parte para mantenerlos fuera de la cadena alimenticia. El alimento bioseguro es una parte importante de la producción avícola, que ayuda a los productores del mundo a llevar alimentos a la mesa de las familias del mundo”.

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