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Tecnología avícola: medición y dosificación eficiente

Tecnología avícola: medición y dosificación eficiente

Mv. Argenis Molina Bermúdez
Gerente de Sanidad – Valor y Servicios

Sistemas tradicionales de medicación: desafíos y limitaciones

En muchas granjas, los sistemas tradicionales de medicación aún consisten en tanques elevados sin un diseño adecuado para el acceso y manipulación segura por parte de los operarios. El proceso más común implica la predilución del producto en un balde, que luego debe ser subido por una escalera para verterse en el tanque principal. En condiciones menos favorables, incluso se realiza la mezcla directamente en el tanque, lo que conlleva una mala homogenización del medicamento y posibles precipitaciones del producto.

Estos sistemas presentan una alta dependencia del factor humano. La eficacia del tratamiento depende de que el operario suba varias veces a agitar y verificar la mezcla, además de controlar manualmente las llaves de paso. La altura a la que se ubican los tanques también obliga a dejar márgenes de seguridad para evitar la entrada de aire en la línea, lo que limita el aprovechamiento completo del medicamento.

El nivel de agua no puede llegar al fondo de tanque, para poder manejar márgenes de seguridad y evitar la entrada de aire en la línea, lo que limita el aprovechamiento completo del medicamento.

Evolución en los sistemas de medición y dosificación en granjas avícolas:

En otros casos, se utiliza un sistema con dos tanques —uno para agua limpia y otro para medicación—, lo que intensifica las dificultades, especialmente si el tanque de medicación es pequeño y elevado.

Ventajas de los sistemas modernos de dosificación

Un medicador o dosificador es un equipo diseñado para incorporar productos como medicamentos, desinfectantes, vacunas o acidificantes en la línea de agua de manera proporcional y precisa. Existen dos tipos principales:

– Hidráulicos (no requieren energía eléctrica): como el Dosatak, reconocido por su eficiencia y facilidad de uso.

– Eléctricos: como las bombas ITC, ideales para automatización y tratamientos a mayor escala.

Estos equipos tienen múltiples ventajas:

– Dosificación proporcional y ajustable, incluso durante la aplicación.

– Menor dependencia del operario, con procesos supervisables y programables.

– Ubicación a nivel del suelo, lo que mejora la accesibilidad, seguridad y limpieza.

– Mayor eficiencia en la mezcla y menor riesgo de precipitación.

– Reducción en el uso excesivo de medicamento, ya que se aprovecha todo el contenido del tanque.

– Automatización y protección del sistema, especialmente en los modelos eléctricos que se apagan solos (si no hay líquido o presión).

Medicadores hidráulicos: el caso del Dosatak

El Dosatak es un medicador hidráulico importado desde Brasil. Funciona sin necesidad de electricidad, utilizando la presión del agua (de 3 a 80 psi) para accionar su sistema de diafragma, lo que garantiza una dosificación proporcional al consumo.

Características destacadas del Dosatak:

– La línea de agua pasa directamente por el interior del equipo, activando automáticamente la inyección de la solución madre.

– El diseño interno evita el contacto del producto con el conjunto motor, lo que alarga la vida útil del equipo.

– Mantenimiento mínimo y fácil de realizar por el mismo personal de la granja, gracias al acompañamiento técnico y materiales audiovisuales.

Este equipo ha demostrado ser confiable, resistente y altamente efectivo en entornos donde no se dispone de energía eléctrica constante, y donde se busca mejorar la eficiencia sin complicar el manejo diario.

Bombas dosificadoras eléctricas: automatización y precisión

Por su parte, las bombas ITC representan una solución moderna para tratamientos a gran escala, como la acidificación del agua o la aplicación de productos a toda la granja simultáneamente. Al ser eléctricas, permiten una automatización completa del proceso, con encendido y apagado programado.

Ventajas adicionales:

– Mayor caudal de inyección, ideal para grandes volúmenes de agua.

– Adaptabilidad a distintos tratamientos, ya sean puntuales o globales.

– Manejo sencillo y programación inteligente, lo que reduce los riesgos de sobredosis, cortes de flujo o fallas por olvido del operario.

Consideraciones para elegir el sistema adecuado

La elección entre un medicador hidráulico o una bomba eléctrica depende principalmente de:

– Volumen de agua a tratar.

– Tipo de tratamiento (puntual o general).

– Disponibilidad eléctrica en la zona.

– Nivel de tecnificación de la granja.

– Tipo de producto a aplicar (antibiótico, cloro, acidificante, etc.).

Por ejemplo, para un tratamiento puntual en un galpón, como un mucolítico, un dosificador hidráulico puede ser suficiente. Pero si se desea aplicar un antibiótico o un desinfectante a toda la granja, lo recomendable es utilizar una bomba eléctrica.

El valor del equipo humano en la transición tecnológica

La evolución hacia sistemas modernos también requiere acompañamiento, capacitación y soporte técnico constante. El equipo humano es clave en la correcta selección, instalación, uso y mantenimiento de estos equipos. Las soluciones modernas como el Dosatak, incluyen materiales audiovisuales y asesoría para que el propio personal de la granja pueda realizar mantenimientos básicos.

Los equipos cuentan con todos sus repuestos y un centro de mantenimiento en dado caso que el personal no pueda realizar los mantenimientos o reparaciones.

Conclusión: Hacia una avicultura eficiente y segura

Modernizar los sistemas de medicación y dosificación es un paso clave para mejorar la eficiencia, seguridad y sostenibilidad de las granjas. La tecnología, junto al compromiso y capacitación del equipo humano, permiten avanzar hacia una avicultura de precisión, donde cada recurso se utiliza de forma óptima y con menor margen de error.

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